Objetos Sentimentales

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Los objetos sentimentales es el último punto que debemos ordenar, ya que tienen una carga emotiva importante, y si con las anteriores categorías no aprendiste a desvincularte de lo material, con estos objetos lo vas a tener difícil.

Lo primero que tenemos que pensar, es que los recuerdos auténticos no se van a desvanecer, por más que te deshagas de aquel objeto que te vincula a ese recuerdo.

Al tomar cada objeto significativo para ti y decidir que vas a descartar, te vuelven recuerdos de tu pasado. Si sólo metes esas cosas en una caja sin pensarlo mucho, esas cosas se convertirán en un  peso de tu pasado.  Poner tus cosas en orden significa poner tu pasado en orden, por eso es muy importante procesar cada objeto y saber si queremos conservarlo o no es necesario, porque ese recuerdo siempre estará con ese objeto presente o no.  Con este proceso es como ajustar cuentas con tu pasado y dejarlo ir para poder seguir hacia adelante. Si te llenas de recuerdos, te atas a ese pasado y no avanzas. Lo importante es vivir el hoy y el ahora, lo pasado ya fue y no te va a solucionar nada hoy día.

Veamos que categorías encontramos en estos objetos sentimentales:

FOTOS

Solo hay una manera de gestionar la fotografía, es retirar una a una de sus álbumes, y ver si queremos conservarlas o no.  Llegados a este punto, como dije anteriormente, ya vamos a estar entrenados y vamos a saber gestionar sin dificultad la tarea de deshacernos de esas fotos repetidas o que no nos aportan interés alguno.  Yo pasé de tener más de 15 álbumes de fotos a tener sólo 6 y no echo en falta nada, todos mis recuerdos están bien representados allí. Además en los últimos años  ( con la llegada de las cámaras digitales) lo que hago es tenerlas todas en un disco duro ( donde también, de vez en vez, voy reciclando y quitando algunas que no me interesan). También suelo recopilar 2 o 3 años y hacer un álbum digital, con las fotos más características de viajes o acontecimientos, y les agrego notas para recordar el momento – soy una romántica necesito tener las fotos en papel-.

 

MANUALIDADES y OBJETOS PERSONALES O DE OTRAS PERSONAS ALLEGADAS

Otro de los objetos difíciles de descartar son aquellos que nuestros hijos, sobrinos o nietos, nos han hecho con sus propias manos.  Así como también sus notas de clase o una tarjeta de cumpleaños con una dedicatoria emotiva.

Pero no sólo lo que nos hacen los chicos, sino que a veces guardamos cosas que eran nuestras, de cuando eramos pequeños: el primer cuaderno y el boletín de notas del primer curso.

En esta categoría también entran aquellas cosas que nuestro ex nos regaló: una rosa seca, un CD con dedicatoria, un peluche.  En este caso recomendaría devolver todos esos objetos a quien nos los obsequió, o deshacernos de ellos, ya que de conservarlos nos atamos a los recuerdos de esa persona, y corremos el riesgo de no avanzar y no encontrar una nueva relación.

En todos estos casos lo que debemos atesorar, en primer lugar, no son los objetos o recuerdos, sino  que debemos valorar a la persona en que nos hemos convertido gracias a todas esas vivencias, buenas o malas, compartidas en el pasado.

Podemos guardar algún objeto de la infancia pero no todos los cuadernos y boletines, o todos los dibujos… podemos hacer fotos de lo que más nos interesa y guardarlas en nuestro álbum de recuerdos, o si es pequeño también atesorarlo en un álbum junto a otros recuerdos.  Si es un dibujo especial podemos enmarcarlo y tenerlo en un lugar especial.  Pero no quedarnos con TODO lo que representa el pasado.  Seguro esos seres queridos, u otros, nos sorprenderán con otras situaciones, otros objetos u otras vivencias, que nos permitirán seguir creciendo y enriqueciéndonos como personas.

RECUERDOS DE VIAJES O EVENTOS

Este apartado me hace acordar a mi hogar materno.  En Argentina ( no sé si en todos lados es igual) en las bodas, bautizos y comuniones te dan un souvenir , y mi mamá los colocaba todos en el mueble del salón.  El fin de semana nos tocaba a mi o mi hermana, quitar el polvo al mueble ,y nos peleábamos por no hacerlo porque mover todos esos souvenirs era un suplicio.  Desde ese momento decidí no guardar ningún souvenir ( aunque reconozco que tengo un par pero bien guardados en la caja de recuerdos 😉

De esos eventos importantes o de los viajes, nos tenemos que quedar con las vivencias de los mismos.  Los objetos inanimados solo hacen ruido visual.  Les digo que hago yo para traerme algo de recuerdo de esos viajes inolvidables: intento traer algo útil, por ejemplo un rico té de Londres, en Roma estuvimos en la casa de Gepeto y les traje, a los chicos, un pinocho en forma de lápiz para que lo usaran, y no quedase allí como un muñeco ocupando una estantería. Un paraguas de Venecia, porque nos toco lluvia uno de los días que estuvimos por allí.  Una boina de París, porque me gusta usar gorros y sombreros y me parecía mono, y encima ahora se usan. Etc.

También solemos traer monedas de los distintos países o lugares. Hay máquinas con monedas tipo souvenir que puedes grabar tu mismo, y tenemos una cajita con esas monedas, es lo único así poco útil que traemos, pero que a mi hijo menor le hace ilusión y de vez en vez las saca y las mira a todas recordando la visita a los distintos lugares.

Los recuerdos son algo que nos marca para siempre y que no debemos olvidar, pero no por ello tenemos que llevarlos indentificados con objetos, sino con vivencias que nos hacen ser la persona que somos actualmente. Debemos centrarnos en el hoy y el ahora para poder seguir avanzando.

Y ustedes, ¿qué recuerdos materiales conservan? ¿ Cuéntenme vuestros trucos?   Saludos y hasta la próxima semana.

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